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¿Quien es Jesucristo para Ti? ¿Es Cristo una historia Verdadera?


¿ES Cristo una historia verdadera? Tu que piensas,, Hasta ahora hay alguien que se atreva a decir que no hubo un hombre llamado jesus de Nazaret, y que tuvo discipulos y que predicaba , sanaba enfermos, los ciegos miraban, es lo que se contaba entre ellos y lo que se dice a traves de la historia... No solo la biblica sino la historia universal, hablan de este hombre llamado Jesus, que cautivo a muchos en su tiempo, tuvo seguidores y que formo a sus discipulos ha seguir su doctrina, su predicacion, y trasmitir su vida...



Que de fantastico tiene esta historia, que parte de lo extraordinario y ala vez de lo ordinario... Tiene cosas reales, datos historicos, hechos verdaderos y comprobables,. ¿Quien es Jesus para ti? o como diria el mismo Jesus a sus discipulos "Quien dice la gente que soy yo" y luego lo pregunta a cada uno de ellos.. ¿Tu quien dices que soy Yo?


¿Quién piensas que es Jesucristo? ¿Qué grado de certeza tienen las afirmaciones anteriores? ¿Faltará algún detalle de importancia? Nuestro tiempo demanda una mente abierta, honestidad intelectual en cualquier investigación. Así también con relación a Jesucristo es esencial tener todos los hechos expuestos antes de decidirse por él o en contra de él.


¿Que es pues de nuestra fe? Lo esencial en ella, aqui muy claro lo vemos, en las palabras de San Pablo "Y si Cristo no resucitó, vana es entonces nuestra predicación, vana es también vuestra fe. Y aun somos hallados falsos testigos de Dios; porque hemos testificado de Dios que él haya levantado á Cristo; al cual no levantó, si en verdad los muertos no resucitan. Porque si los muertos no resucitan, tampoco Cristo resucitó. Y si Cristo no resucitó, vuestra fe es vana; aun estáis en vuestros pecados. Entonces también los que durmieron en Cristo son perdidos. Si en esta vida solamente esperamos en Cristo, los más miserables somos de todos los hombres." -1 Corintios 15:14-19


Entonces que nos hace falta, porque dudamos,... Hermanos hay que decidirnos y pedir ha Dios, ha Jesucristo nuestro Señor que nos conceda el don de la Fe, y que sea el que nos ilumine, hay tan solo que ponernos ha reflexionar en El , en lo que representa El para nuestras vidas, nuestra propia existencia...Ahi sentado en tu casa, ahi en tu trabajo, ahi en una fiesta no encontraremos la respuesta, tenemos que darnos tiempo para reflexionar, para conocer mas acerca de El, su doctrina, saber de donde viene y de quien vienen sus palabras, saber realmente porque Yo digo que Creo en Jesus de Nazaret es el Hijo de Dios...

Los milagros de JesusCristo una llamada a la FE


Se ha estudiado que Cristo predica un nuevo Reino de Dios, que realiza y supera todas las esperanzas del pueblo elegido. Esta predicación queda ampliamente aclarada con los milagros. Los milagros son un anticipo de la salvación, además de una llamada a la fe. Por eso hay milagros que significan una clara salvación y redención de los tres males que esclavizan a los hombres: el demonio, el pecado y la muerte. Con los milagros, Jesús quiere dejar patente que ya ha llegado el Reino de Dios. En una ocasión dirá: «el Reino de Dios está dentro de vosotros» (Lc. 17, 21).


Los milagros son el lenguaje de Dios. La naturaleza habla de la gloria de Dios. Para los ojos despiertos, que no están nublados por la rutina, toda la creación es un canto de alabanza al Creador que pregona: Él nos ha hecho. La belleza del mundo es palabra hermosa que habla de Dios. Todo habla de Dios y de su esplendor de gloria. Pero el milagro tiene un lenguaje especial. Es el lenguaje privado de Dios. Sólo Él puede emitir una palabra que vaya más allá de los límites que ha querido establecer en la naturaleza. Los milagros hablan del amor omnipotente del eterno. Y Dios habla en Jesús con tantos milagros que, al cabo de los tres años, casi se acostumbran a esa grandeza. Todos los milagros de Jesús son para el bien; nunca realiza ningún milagro para castigar o hacer caer fuego del cielo sobre los injustos o los malhechores. Los que los observan, ven el dedo de Dios que señala: mirad a mi Hijo. Los beneficiados se gozan. Los ciegos se llenan de alegría, al ver; los paralíticos saltan de gozo, y los leprosos estrenan nueva convivencia al quedar limpios.


En muchas ocasiones precede a los milagros la absolución de los pecados por Jesucristo. En el caso del paralítico de Cafarnaúm los escribas le criticaban diciendo dentro de sí: Este blasfema. Jesús les dijo: «¿Qué es más fácil decir: Tus pecados te son perdonados; o decir levántate y anda? Pues para que veáis que el Hijo del hombre tiene poder en la tierra para perdonar los pecados, dijo al paralítico: Levántate, toma tu lecho y vete a casa. El levantándose, fuese a su casa» (Mt. 9, 4-7) En realidad todos los milagros están dirigidos a la superación del pecado, pues de poco sirve superar la enfermedad del cuerpo que acaba desapareciendo, si no se supera la enfermedad del alma que durará para siempre. El milagro físico, en el caso del paralítico de Cafarnaúm, es el signo de una acción más profunda: el perdón de Dios. Los escribas y fariseos no lo entendieron.


Jesús dará a conocer su mesianidad por medio de los milagros, pero cada milagro será un signo elocuente de lo que viene a traer al mundo: una felicidad nueva, traída por un amor generoso y fuerte, que llega de lo Alto.

Cristo, Es el cordero de Dios,¿Que significa esto?


En el Antiguo Testamento se nos describen diferentes tipos de sacrificios, entre éstos, los sacrificios de expiación de los pecados del pueblo, los cuales se hacían sacrificando un cordero.
Sucedió, entonces, que cuando Dios decidió liberar a su pueblo cautivo por los Egipcios, le ordenó a los Hebreos inmolar por familia un cordero “sin mancha, macho, de un año” (Ex. 12, 5), indicándoles marcar con la sangre del cordero sacrificado el dintel de la puerta para que el Angel exterminador los perdonara cuando esa noche viniera a herir a los primogénitos egipcios. Desde ese momento, la sangre del cordero tuvo para los israelitas valor redentor.


Es así como, ese primer Jueves Santo de la historia celebraba Jesucristo con sus Apóstoles la Pascua judía, es decir, la conmemoración de la liberación de Egipto. En esa Cena Pascual se comía –igual que aquella noche antes de salir de Egipto, un cordero sacrificado. Pero sucede algo imprevisto: Jesús, después de comer la cena pascual, sustituye al cordero pascual por Sí mismo. El se entrega como “verdadero Cordero Pascual”.


Él fue llevado como una oveja y muerto como un cordero; nos redimió de la seducción del mundo, como antaño de Egipto, y de la esclavitud del demonio, como antaño del poder del Faraón; selló nuestras almas con su Espíritu y los miembros de nuestro cuerpo con su sangre. Él, aceptando la muerte, sumergió en la derrota a Satanás, como Moisés al Faraón. Él castigó la iniquidad y la injusticia, del mismo modo que Moisés castigó a Egipto con la esterilidad.


Él nos ha hecho pasar de la esclavitud a la libertad, de las tinieblas a la luz, de la muerte a la vida, de la tiranía al reino eterno, y ha hecho de nosotros un sacerdocio nuevo, un pueblo elegido, eterno. Él es la Pascua de nuestra salvación. Es la nueva alianza El Cuerpo entregado y su Sangre derramada hacen de la muerte de Cristo un sacrificio singular: sacrificio de alianza, que sustituye la Antigua Alianza del Sinaí por esta Nueva Alianza, en la cual el Cordero es Cristo, y en la que no se derrama sangre de animales, sino ¡nada menos! que la del mismo Hijo de Dios.

¿Porque murio Cristo?

“Es necesario que el Hijo del Hombre sea entregado en manos de hombres pecadores, y que sea crucificado, y resucite al tercer día.” (Lucas 24:7). Cristo muere en la cruz para cumplir la voluntad del Padre. Palabras del mismo Jesus al decir, que solo ha venido a cumplir la volundad de su Padre.


Era necesario su muerte para la salvacion de los hombres, no segun la teologia de la Iglesia no, pero por amor al hombre Dios lo quizo asi y lo planeo asi. Fue designio divino y no alcanzamos a comprender sino solo en el amor es que nos centramos. Es Cristo el que viene al encuentro del hombre, el vino a difnificar al hombre caido por el pecado y vino abrirnos las puertas del cielo una vez mas y confirmarnos de nuestra finalidad y existencia.


Cristo muere en la cruz para darnos ejemplo de fe y de amor filial. El es el primero en tomar nuestro lugar y darse humamente y amar hasta el extremo , ho como decia la madre Teresa de Calcuta "Dar hasta que duela". Jesus nos amo hasta extremo y tal grado de dar su propia vida por nosotros, pues siendo inocente muere siendo culpable. Como dice la carta a los filipenses "Y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz" (Filipenses 2:8). "y mediante la cruz reconciliar con Dios a ambos en un solo cuerpo, matando en ella las enemistades" (Efesios 2:16).










La Cruz de Cristo, es la Señal del Cristiano

La cruz es el símbolo del cristiano, que nos enseña cuál es nuestra auténtica vocación como seres humanos. Unos afirman que es un símbolo maldito; otros que no hubo tal cruz, sino que era un palo; para muchos el Cristo de la cruz es un Cristo impotente; hay quien enseña que Cristo no murió en la cruz. La cruz es símbolo de humillación, derrota y muerte para todos aquellos que ignoran el poder de Cristo para cambiar la humillación en exaltación, la derrota en victoria, la muerte en vida y la cruz en camino hacia la luz.

Jesús murió crucificado, y su cruz, juntamente con su sufrimiento, su sangre y su muerte, fueron el instrumento de salvación para todos nosotros. La cruz no es una vergüenza, sino un símbolo de gloria, primero para Cristo, y luego para los cristianos. «Nosotros predicamos a Cristo crucificado, escándalo para los judíos y locura para los paganos» (1Cor. 1, 23). Con estas palabras, el apóstol Pablo expresa el rechazo espontáneo de todo hombre frente a la cruz.

Buen cristiano es el discípulo de Cristo, que cree su doctrina y la practica. La señal del cristiano es la santa Cruz porque en ella murió Jesucristo Nuestro Señor para redimir a todos los hombres. Hacemos la señal de la Cruz para manifestar que somos cristianos, y para pedir a Jesucristo que nos ayude a ser buenos y nos libre de peligros.

La señal del cristiano sigue siendo la cruz, o, en otras palabras, el amor a los demás hasta el extremo de entregar la vida por ellos. Se configura así un cristianismo que está lejos de ser “light”. «Se humilló a sí mismo, obedeciendo hasta la muerte y ¡muerte de cruz!» (Fil 2,8) Desde ese momento no se pudo separar el anuncio de Cristo del anuncio de la cruz, como lo asegura San Pablo: «Nosotros predicamos a un Cristo crucificado: escándalo para los judíos, necedad para los gentiles; mas para los llamados, lo mismo judíos que griegos, un Cristo, fuerza de Dios y sabiduría de Dios» (1Cor 1,23-24). Y la cruz, que nos recuerda ese acto supremo de amor, pasó a ser objeto de gloria: «¡Lejos de mí gloriarme si no es en la cruz de nuestro Señor Jesucristo!» (Gal 6,14). Así adquiere sentido la sentencia de Jesús: «El que no tome su cruz y venga tras de mí, no puede ser discípulo mío» (Lc 14,27).

El dia de Nuestro Señor Jesucristo..


El nombre 'domingo' proviene del latín dies Dominicus (día del Señor), debido a la celebración cristiana de la Resurrección de Jesús. En la antigua Roma se llamó a este día dies solis (día del Sol). Todos conocemos el relato de la creación en el Génesis, los seis días en que Dios creó el mundo. Sabemos que es un relato poético, que utiliza un lenguaje mitológico para expresar una realidad, una verdad fundamental: que Dios creó el mundo al principio. Son muchas y muy importantes las realidades que se afirman mediante ese lenguaje del primer capítulo del Génesis . Sabemos también que el séptimo día "descansó".







El concilio habla temáticamente del domingo en el número 106 de la Constitución Sacrosanctum concilium: “La Iglesia, por una tradición apostólica, que trae su origen del mismo día de la Resurrección de Cristo, celebra el misterio pascual cada ocho días, en el día que es llamado con razón "día del Señor" o domingo. En este día los fieles deben reunirse a fin de que, escuchando la palabra de Dios y participando en la Eucaristía, recuerden la Pasión, la Resurrección y la gloria del Señor Jesús y den gracias a Dios, que los «hizo renacer a la viva esperanza por la Resurrección de Jesucristo de entre los muertos» (1 Pe., 1,3). Por esto el domingo es la fiesta primordial, que debe presentarse e inculcarse a la piedad de los fieles, de modo que sea también día de alegría y de liberación del trabajo. No se le antepongan otras solemnidades, a no ser que sean de veras de suma importancia, puesto que el domingo es el fundamento y el núcleo de todo el año litúrgico”.



Entre los cristianos el día sagrado pasó a ser el día primero de la semana: el domingo, "dies dominica", de "dominus", "Señor", "día del Señor". Esto es así porque el domingo es el día de la resurrección del Señor. El día en que Cristo ha resucitado es todavía mucho más importante, mucho más significativo teológica y antropológicamente, tiene todavía mucha más fuerza, que el sábado. Y esto aunque el sábado se estableciese en el mismísimo "momento" de la creación, lo cual, a su vez, queda recogido en la primera página de la Escritura.



La Misa del domingo no es sólo un mandamiento de la Iglesia, ni mucho menos un mandamiento arbitrario, o una pura convención. Desde los primeros momentos los cristianos sintieron la necesidad de reunirse el día primero de la semana (o sea, el domingo) para celebrar la "fracción del pan", la "cena del Señor". Y desde entonces, a lo largo de todos los siglos y en todos los lugares han sentido que esa reunión los constituía y los identificaba como cristianos. Conscientes de esta necesidad, algunos mártires han dado su sangre precisamente por celebrar la Eucaristía dominical.